Grupo Cada: la performance como resistencia

 

Cuando hablamos del grupo CADA y su presencia en Chile, tenemos que fecharnos en 1973, al inicio del golpe de Estado y entender el contexto político y social que el país sufría en ese entonces. Hablamos, obviamente, de las conocidas restricciones y el miedo que ocasionó de manera general en la población, pero sin duda uno más de sus cuestionables actos fue la detención de los movimientos y manifestaciones artísticas que habían estado en auge hasta la llegada de la dictadura. Hablamos de los diferentes autores y artistas que fueron detenidos, encarcelados, torturados, exiliados o asesinados. En 1978, la dictadura fue censurada por la comunidad internacional debido a los atropellos a los derechos humanos, tras un desfavorable informe ante la ONU; más tarde, en noviembre de ese año, se haría tristemente célebre el bullado caso de los hornos de Lonquén como una de las primeras muestras públicas sobre lo que la dictadura era capaz de hacer. Esen este contexto social que, en 1979, aparece el grupo CADA desafiando a costa de sus vidas a la dictadura de Augusto Pinochet, con el uso de la “performance” en medio de las calles, para poder generar una ruptura de la cotidianidad del orden impuesto por la dictadura. El grupo se enfocaba en llamar la atención de la gente a través de la performance callejera, espectáculo de vanguardia que combina diversos elementos de expresión artística (danza, teatro, artes plásticas),  disminuyendo la distancia que solía haber entre los artistas y los espectadores, a la vez que criticaban y cuestionaban las acciones políticas del régimen militar, con el fin de poder generar conciencia en la pérdida del arte que estaba pasando el país, ejerciendo su creatividad en el espacio cotidiano de sus vidas y dejando su marca en las obras, conectando arte y política, bajo la idea de que el artista es un ciudadano y también un ciudadano es un artista.





Ahora bien, el denominado grupo CADA (Colectivo de Acciones de Arte) estaba fuertemente influido por la ensayista y crítica de arte Nelly Richard. Ella acuñó el término de Escena de Avanzada, con el que se conoce al movimiento al que pertenecía CADA. Formaban parte el sociólogo Fernando Balcells, la escritora Diamela Eltit, el famoso poeta Raúl Zurita y los artistas Lotty Rosenfel y Juan Castillo especializados en artes visuales.

Las acciones y el legado del arte durante dictadura.


Una de las primeras obras y más memorables del grupo CADA es el evento llamado “Para no morir de hambre” hecho en el mismo año de la creación del grupo (1979, en el que refiere los problemas de la hambruna y pobreza que estaba pasando el país, siendo la reacción estatal la entrega de un litro de leche. Toda la obra constaba de la asignación de diferentes partes: la primera era la repartición de la leche directamente entre las gentes pobres de Santiago, más específicamente, bolsas de leche con un litro -en la etiqueta estaba escrito el “1/2” litro de leche- a la población de La Granja. En segunda instancia se hizo un desfile a través de la ciudad de Santiago con ocho camiones de leche de la marca Soprole y se utilizaron las bolsas de leche vacías como material para otras obras de demás artistas utilizando la leche como un mensaje político. Junto a todo esto trasmitieron un discurso crítico a través de los altavoces del edificio CEPAL, entre otras cosas. Para finalizar estos actos de múltiple performance, pusieron un lienzo blanco en la entrada del Museo de las Bellas Artes, clausurando la entrada de este, para más tarde utilizarlo como receptor de un proyector de imágenes,  en las que se mostraba el contenido fotografiado del desfile donde fueron utilizados los ya mencionados camiones de leche Soprole.

 










Si bien lo anterior fue la obra más conocida de CADA, el grupo no se conformó solo con eso y estuvo ejecutando posteriormente otras tantas obras y trabajos en años venideros. El 12 de julio de 1981 CADA llevó a cabo la obra “Ay Sudamérica” que constaba de seis avionetas arrojando cuatrocientos mil volantes por diferentes barrios de Santiago, los que contenían un texto creado por una imprenta y firmado por el mismo grupo. En 1982 aparece “Ruptura”, una acción de corte editorial que hacías las veces de interrupción de la manera que CADA hacía, pero dentro de medios escritos con texto discursivos y de contenido programático. En 1985 aparece el texto de “Viuda” en revistas nacionales, que retrata la historia de la viuda de una víctima por culpa de los actos de terrorismo del gobierno militar. Es interesante seguir la cronología de las diferentes actividades que el grupo CADA logró y cómo se mostraban versátiles en cubrir diferentes áreas del arte además de la creatividad que tenían para poder llevarlas a cabo. Es esperanzador ver como estos artistas realmente arriesgaban tanto solo para poder mantener el arte vivo en Chile a cualquier costo, también haciendo críticas, pero con la mentalidad de hacer un intercambio con el ciudadano. Un movimiento idealista y arriesgado que merece un homenaje porque no es algo que se pueda ver a diario.







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